|
|
|
|
|
|
|
| Restaurante Sixtina |
|
|
|
Por José Domingo
|
|
Estábamos paseando por el maravilloso Paseo de Pereda, ese genial costumbrista de nuestra región que tan maravillosos libros nos ha dejado, (como contamos en el número de marzo de nuestra revista) y nos animamos a dar una vuelta por la bahía en una de las lanchas de los 7 hermanos. Es algo sin igual; ir hasta el faro, ver nuestra costa desde otro punto de vista, es una maravilla. Al bajarnos continuamos hasta Puerto Chico, no sabíamos qué hacer. En el punto de información de turismo nos habían dado un folleto del Club de Calidad de restaurantes de Cantabria, y la verdad que nos sirvió para decidir conocer un restaurante en el que nunca habíamos estado, "Sixtina" de la calle El Sol, y hacia allí nos dirigimos, con bastante hambre, pues ese paseo nos abrió el apetito, y pensamos que no hay mejor ocasión que la actual para contarles a ustedes que tal está, desde nuestro punto de vista, este restaurante.
|
Tiene un pequeño recibidor y Miguel Ángel, muy amablemente, nos conduce a nuestra mesa, nos trae la carta, y nos comenta los platos que hay fuera de ella y los que no les quedan. Es un sitio diferente, acogedor, con una buena iluminación creada por grandes lámparas hechas de rafia.
Posee una carta bastante bien elegida, con platos de toque moderno y clásicos, sin faltar unos buenos caricos, y los toques de autor. También tiene una buena carta de vinos, con diferentes denominaciones de origen de nuestro país y de fuera de nuestras fronteras, haciéndose difícil la elección.
Nos dejamos aconsejar por Miguel, le pedimos tinto y nos ofreció Dominio de Tares cepas viejas del Bierzo, y ya saben ustedes lo que pienso de esa denominación de origen, acertó de pleno, pero por desgracia los 750 Cl. de la botella no llegaron para los tres comensales que estábamos en la mesa y para cuando llegaron los segundos platos decidimos probar otro vino, pero algo menos complejo. Nos ofreció el tinto Cuvee especial 02 de Sierra Cantabria, éste ya le conocíamos pero consideramos que también fue buena su elección, que sensación más agradable cuando sientes que hacen su trabajo con alegría y disfrutando por hacerte sentir tan a gusto.
Elegimos dos picoteos y un segundo plato cada uno. Nos sirvieron pan variado dentro de un cesto, bonito detalle, lástima que no teníamos plato de pan, ya que creo que es un apunte importante para un restaurante de esta categoría.
|
Comenzamos con tartare de tomate, aguacate y foie, lleva langostinos en costra de hongos y vinagreta de frutas del bosque. Sobre el tartare van las colas de langostinos peladas, con un golpe de plancha en su punto perfecto, muy sabroso y combinando muy bien todo el plato en sí. Un apunte de toque moderno dentro del clasicismo del local.

Le sigue escabeche templado de codorniz, guiso de trigo blando, tomate y albahaca. Varios muslitos y pechuga de la codorniz, perfectamente escabechada, sobre el trigo, nos impresionó mucho lo bien que conjuga, y comenzamos a sentir que habíamos acertado con el establecimiento. En momentos conseguíamos olvidar que estábamos trabajando, gracias a la buena labor del equipo de sala, siempre amable y dispuesto a hacer nuestra estancia muy agradable.
Pedimos dos platos de carne y uno de pescado siendo este último lomos de lenguado con arroz cremoso y langostinos salteados, cuatro buenos filetes enrollados y enlazados entre sí con una brocheta, a la plancha con un golpe de horno, jugoso, sabroso. Van sobre el arroz cremoso y de guarnición cuatro buenas colas de langostinos, similares a los del tartare pero sin la costra. Me encanta cuando tienes un plato y puedes coger un poco de cada cosa, introducirlo en la boca y sentir como ningún sabor resalta sobre los demás, dando a entender la buena fusión y el perfecto punto de elaboración de todos los ingredientes del mismo.
Como carne tomamos carré de lechazo, puré de patata al aceite de oliva virgen y berenjena asada. Lechazo de los de verdad, pequeñito, tres buenos rollitos, acompañados del puré y la berenjena, fruta pasificada y hongos, esos platos de dulce y salado. Entiendo que haya gente a la que no le guste ese contraste de sabores, pero les diré que probar este plato merece la pena, porque está exquisito. Una cocción difícilmente mejorable.

El otro plato de carne fue taco de solomillo con salsa de aceto de módena y mil hojas de setas. Un muy generoso taco de solomillo a la plancha y de guarnición el mil hojas de setas gratinado, original presentación, no muy novedosa, pero es una manera de empezar a olvidar la patatas que te ponen en muchísimos establecimientos, realmente exquisito y todo un acierto.
Estábamos muy bien y nos dimos cuenta que todo estaba saliendo como debe ser. Estábamos probando los platos y no parábamos de decir ¡qué rico, sabroso, original! y repetíamos una y otra vez esos adjetivos, y cada vez que llamábamos a la gente de la sala nos atendían con la justa celeridad.
Llega el momento de elegir los postres y, como siempre, nos damos cuenta de que no hemos dejado el hueco suficiente, pero un día es un día, mañana otros 7 Km. a Parayas a andar y hoy pedimos uno cada uno. Mousse de chocolate, bizcocho capuchino y crema de avellana. Riquísimo, un fino tubo de bizcocho envolviendo el mousse y sobre él, el capuchino, todo ello sobre la crema. La verdad es que introducimos calorías pero sin pesar, delicioso. El siguiente postre, tiramisú, yo siempre lo noto corto de mascarpone, pero ello no es óbice para que estuviera espléndido, el mejor tiramisú que he probado en mucho tiempo. Y el último, postre cántabro gelee de tostadillo de Potes, espuma de arroz con leche y sobao, la espuma perfecta, con el sabor auténtico del arroz con leche, sobre una fina capa de sobao, acompañado del gelee en su textura correcta. No pudimos terminar mejor esta comida. Qué dulzura, y aunque mañana esté por la pista intentando sudar todo ese azúcar, no me arrepiento porque me lo pasé de vicio.

El tinto de la D.O. Bierzo es de bodegas y viñedos Dominio de Tares. Tiene un picota cubierto, de destellos, en su ribete, granates. Posee una lograda intensidad, aromas de fruta roja, minerales (carbón) y notas de regaliz. Muy sabroso y fresco, en retronasal vuelven las sensaciones de fruta roja (grosellas), con un final largo y complejo, muy agradable, sin lugar a dudas que la mencía va para largo. Y el otro caldo de la D.O. Ca. Rioja es ya un clásico, donde la familia Eguren consigue año tras año mantener una hegemonía en sus vinos, además de venir de una sierra maravillosa de esa región que no es otra que la Sierra Cantabria. Tienen un cereza intenso, en punto exacto de glicérico. Goloso y elegante, en nariz sentimos fruta roja madura, caramelo, crema de yogur. En boca está muy bien estructurado y frutal, notas ahumadas, cacao, mentoles, regaliz... Final persistente con una aromática y especiada vía retronasal. Pueden pedir y disfrutar de cualquiera de los dos o de ambos, es más, yo aconsejo pedirles juntos, a la vez e ir observando los diferentes matices y sabores de ambos.
Todo estuvo muy bien, sólo animar a Miguel Ángel a que ponga todos los vinos en carta, pues posee muchos expuestos pero no la tiene actualizada y que cuide un poco el aspecto físico de las mismas. Tomamos café y nos invitaron al licor, la factura para los tres ascendió a 137.39 EUROS, bien, es la media de nuestra región, volveremos y espero que ustedes se animen, y si es gracias a este pequeño comentario nuestro se lo agradecemos de todo corazón.
|
 |
|
CARACTERÍSTICAS
|
|
CAPACIDAD Restaurante (CARTA) : 70
NÚMERO DE MESAS : 19
CAPACIDAD SALONES PRIVADOS : 20 PAX
PRECIO MEDIO CARTA : 35 €
PRECIO DEGUSTACIÓN : 15 €
HORARIO VERANO : DOMINGOS CERRADO
HORARIO INVIERNO : DE DOMINGO A MARTES
CERRADO POR LA NOCHE
DIRECCIÓN : C/Sol, 47 Tlfo:942 21 95 95 CP: 39003 Santander(Cantabria) www.restaurantesixtina.com
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
© 2007 Match Diseño y Publicidad, S.L.
Todos los derechos reservados.
|
|
|