Inicio Especiales Críticas Entretenimiento Secciones Concursos Distribución Publicidad Descargas
Restaurante el Ermitaño

  Por José Domingo

                

        El tiempo. Todos nos paramos a pensar en él, sin darnos cuenta de que perdemos demasiado tiempo, que se nos escapa de las manos, se escurre, se nos va. Pero sólo cuando miras hacia atrás es cuando realmente te das cuenta de lo rápido que va. Esto me pasó en cuanto encendí mi procesador de textos, y ese cursor negro no paraba de parpadear. Me di cuenta que ya habían pasado seis meses desde que Rubén Landaburu comenzó a participar en nuestra revista, y hoy nos tenemos que despedir de él, no sin pesar y dando la bienvenida a Álvaro Miera y Javier Revuelta, del restaurante “El Ermitaño” de Suances, siendo Álvaro quien nos ofrecerá sus recomendaciones a partir de ahora. Así que, una ocasión más dejamos sin trabajo a José Domingo y nos dirigimos a este maravilloso pueblo de nuestra región para conocer el restaurante de nuestros nuevos colaboradores.

        Un local totalmente reformado, en dos alturas, con una gran terraza en la que disfrutar durante el buen tiempo. Nos acompañan a nuestra mesa en el piso superior, tiene vigas vistas. Mesas de aglomerado, con camino de mesa negro, servilleta en tonos grises y negros. Una decoración encaminada hacia lo retrooriental, con bastante buen saber. Las cartas tienen un diseño muy manejable. Denotan buen gusto para hacer las cosas y conseguir que el cliente se sienta cómodo.

        Con varios platos que nos apetece pedir, tienen una carta bien escogida, como debe ser; toques del cocinero, pero sin olvidar la materia prima, de la que nuestra región posee en abundancia. Somos dos para comer y nos decantamos por dos picoteos y un segundo plato cada uno. Y para beber un D´anguix Barrica de la Ribera del Duero. La carta de vinos tiene algunas referencias importantes de nuestro panorama vitivinícola y, en general, el precio es razonable, aunque siempre se puede mejorar.

        Comenzamos con un aperitivo, un caldito de pescado, muy agradable, entonaba el cuerpo, con buen sabor.

        El primer entrante fue ensalada el ermitaño (hoja de roble, berros, escarola, frutos secos, virutillas de foie, jamón con salsa de yogurt griego agridulce, pasas y canónigos). Estaba agradable, rica y bien conjuntada. En nuestra opinión es una buena ensalada, con imaginación, quizá el jamón estaría mejor en tacos en vez de en lonchas, pero eso es un gusto particular nuestro.

        Seguimos con foie sobre cebolla roja confitada y reducción de Pedro Ximénez. Dos generosas porciones de foie con una pera en almíbar de guarnición, cebolla muy bien pochada y un P.X. en su punto.

        De segundo plato pedimos un pescado y una carne. El pescado fue brocheta de rape y langostinos sobre crema de nécoras, un plato sin mucho misterio pero no por ello dejaba de estar muy sabroso, en un buen punto y de ración generosa. Una pena que la crema estuviera fría, un detalle a tener en cuenta, pero de fácil arreglo.

        Como carne solicitamos lechazo al aceite balsámico, también muy generoso y muy bien guisado. Se deshacía en la boca. Aunque creemos que el balsámico le podía por completo, quizá otra salsa acompañaría mejor.

        Nos traen la carta de postre y la gula nos hace abrir los ojos. No podemos más, hemos comido bien, pero aún así nos arriesgaremos a subir algo más de peso y pedimos para compartir croquetas dulces de chocolate. Un postre templado, con cuatro buenas croquetas, y chocolate líquido dentro de ellas, que van sobre natillas. Un postre agradable y de buen sabor.

        Hoy no pedimos café y nos decantamos por un té del puerto. Estaba muy bueno y fresco, quizá hubiera necesitado un colador puesto que llevaba mucha flor rota y se hacía un poco incómodo, pero sabía a té de verdad, una materia no muy fácil de conseguir.

        El tinto estaba muy bueno, le faltaba frío pero con un poco de agua que nos trajo muy amablemente la camarera lo arreglamos. Es de bodegas Torre D´anguix, posee un rojo picota con bordes violáceos. En nariz encontramos notas balsámicas, y aromas de frutas negras. Es persistente en boca, consiguiendo un buen ensamblaje con la barrica. Y tiene un precio excepcional, 10€ la botella. Fue un buen compañero de la comida.

Ensalada ermitaño

Foie

Brocheta de rape

Lechazo

Cochinillo asado

        El servicio estuvo muy atento en todo momento y Javier demostró una simpatía que hizo nuestra estancia muchísimo más agradable. Se nota que disfruta con su trabajo. Al final nos invitó a la comida, cosa que le agradecemos. Nos gustó y lo pasamos bien. Teníamos ganas de encontrar algo diferente por Suances y lo hemos hallado, volveremos y esperamos que ustedes también lo hagan y nos lo cuenten.




Restaurante el Ermitaño
CAPACIDAD Restaurante: 80 PAX
Número de mesas: 20
Capacidad salones privados: Consultar
Precio menú: 10 €
Precio medio carta: 30 €
Menú infantil: 8 y 9 €
Cierra semanal los lunes
Abierto todo el año

Dirección
C/Isaac Peral nº8
(junto al parque del Espadañal)
C.P: 39340
Suances
E-mail: el_ermitano_suances@hotmail.com


Quienes somos | Foro | Contacto | Aviso Legal |  
© 2007 Match Diseño y Publicidad, S.L. Todos los derechos reservados.