Comentaba con un amigo que es genial
cuando sales de nuestra región
para darte cuenta de la cantidad de
grandes restaurantes que tenemos,
lo bien que se come y lo bien que se
está en nuestros hoteles y casas rurales.
Sin lugar a dudas tiene mucha
razón y aún hoy podemos presumir
de tener un buen servicio en la sala,
pero con mucho cuidado, dado que
la calidad del servicio, aun siendo
buena, ha bajado y mucho en los últimos
años. Esperemos que los responsables
de volver a poner la sala
donde se merece, hagan algo para
remediarlo.
Y hablando de un buen servicio
fue del que disfrutamos hace pocos
días en Casa Cortazar, en el cruce
hacia Muriedas o hacia Burgos.
Tiene una bonita terraza a la entrada,
bien resguardada. Dentro
del establecimiento, a la izquierda,
tienen la barra, a la derecha, unas
pequeñas mesas de bar, y hacia al
fondo a la izquierda, tres comedores
diferentes, con varias mesas de distintos
tamaños y vestidas de diversas
formas.
Es una antigua casa restaurada
con mucho gusto. En la carta
tienen una pequeña historia del
local que merece la pena ser leída.
Es la carta típica de picoteo
de nuestra región, clásica, con
algún apunte de la cocina para
dar ese pequeño toque de autor
en algunos platos. Una carta con
buen diseño pero con el detalle
de la publicidad de una bodega
de vinos. Sigo opinando que no es
tan caro que un local se haga sus
propias cartas, deben pensar que
es la imagen de su empresa, un
signo de identidad, no se debería
supeditar a otra marca.
Y hablando de vinos, éste es un
apartado que en este local deja muchísimo que desear. Es una pena que
sea tan excesivamente corta.
A la hora de hacer la reserva y
de nuestra llegada al local, tuvieron
mucha amabilidad. Nuestra mesa
estaba vestida con mantel individual
de papel, al igual que la servilleta,
y esta vez sí teníamos plato para el
pan, donde poder colocar la barra de
pan campesino que nos trajeron dentro
de un cesto de mimbre.
Somos dos y pedimos todo para
picar, empezando por milhojas de
berenjena y foie. Nos defraudó, pues
el paté tenía excesivo componente
de cerdo. Llevaba también bechamel
y queso rallado, llevándose el queso
casi todo el sabor. El plato cambiaría
mucho con buen foie y sin tanto queso,
pero claro está, es sólo nuestra
opinión.
Seguimos con Timbal de ave (pechuga
de pollo escabechada, selección
de hortalizas y cebollitas glaseadas
con reducción de Módena y
aceite de sésamo). Una buena ensalada
que llevaba también canónigos,
escarola y cebolla roja. La pechuga
de pollo estaba muy bien escabechada
y acompañada con semillas
de sésamo. Estaba apetitosa, pero
no entiendo por que no sirvieron lo
caliente antes que lo frío, es un mal
detalle aunque fácil de subsanar.
Terminamos con bacalao de nuestra
casa con tomate y pimientos confitados.
Un más que generoso lomo con
una salsa excepcional. Muy rica. Nos
quedamos con ganas de pedir más, de
lo rico que estaba, con un gran punto
de desalado. Lo que sí pedimos fue más
pan para no dejar nada de la salsa.
Después de mucho intentarlo, hoy
sí que dejamos hueco para el postre
y pedimos pastel de trufa y naranja
y helado de frambuesa y vinagre de
Módena. Ambos dejaron mucho que
desear, aunque con una buena presentación.
Al primero le faltaba naranja
y la trufa era bastante normalita.
El helado con casi nada de vinagre
y muy muy corto de sabor. Una pena
terminar así.
Para beber pedimos un joven de
Rioja, Entari de bodegas Ramirez de
la Piscina. Con un color cereza granate
y borde amoratado. Posee un
aroma algo intenso, confitura de frutos
rojos, toques tostados del hollejo.
En boca es sabroso, taninos algo
marcados, cier ta frescura especiada
y de fruta. La pena es que estaba demasiado
caliente, pero muy atentamente
nos sir vieron una champanera
con hielo y agua.
Hoy no pedimos orujo, sólo un café,
y la verdad, lo primero que me vino a
la mente fue nuestro querido Emilio,
pues el café no es que no tuviera vida,
es que estaba muerto. Muy malo, pero
en fin que le vamos a hacer.
La factura ascendió a 54’50 euros.
Lo justo para esta casa, que tiene
buenas maneras pero algunos detalles
que si arreglan, subirán muchos
escalafones dentro de los locales de
nuestra región.
|
Berenjena
Timbal ave
Bacalao
Pastel de trufa
Helado de frambuesa
|
|
|