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Mesón la Abadía. Situado en una cosano del siglo XIV

  GastroCantabria
        Es invierno, no llueve, al sur las montañas nevadas, al norte el mar. Me gusta la luz que hay, creo que la mejor para hacer fotos, no luce mucho el sol, son las dos de la tarde. Estamos dando un paseo por una de las mejores playas del norte, la Salvé, en Laredo. Tranquilidad, relax, disfrute, silencio, la mar está en calma. Que maravilla, hay veces que no nos damos cuenta de lo que tenemos, pero si te paras y piensas un poco, lo sabemos apreciar, y cuidar, seguimos caminando, disfrutando, encantados, oímos las gaviotas, nos alejamos poco a poco de la playa, sin prisas, hemos quedado a las dos y media en el restaurante La Abadía, y hacia allí nos dirigimos, esperando seguir disfrutando en este pueblo tan encantador.

        Se encuentra en una casona del siglo XIV, dentro del casco histórico de la villa, en una calleja típica de la zona. Dividida en varias plantas. En la planta baja está el mesón asador, con unas ocho mesas y una amplia carta de picoteo. Nos gusta mucho el detalle de aprovechar barricas de vino como mesas.

        Subiendo las escaleras llegamos al comedor. El local recuerda a los comedores clásicos castellanos. Rápida y en verdad muy amablemente nos acompañan a nuestra mesa. Da gusto cuando te reciben con una sonrisa, parece un detalle tonto pero en muy pocos sitios lo hacen.

        Cuentan con trece mesas, vestidas con mantel granate y cubre blanco, y las sillas con fundas a rayas en fondo beige y tonos ocres.

        Nos acercan la carta. Esta es la típica en la que se encuentra también los postres y la carta de vinos. Tiene un apartado con las recomendaciones de Marisa y Eduardo y sobre eso es lo que vamos a pedir para comer, dos picoteos, dos segundos platos y dos postres, y para acompañar a estos, esperemos manjares, un tinto de la D. O. Ribera del Duero Lágrima Negra crianza 2000.

        Empezamos con ensalada de pulpo templada; acompañaba al pulpo, que por cierto estaba en un punto perfecto, hoja de roble, pimiento del piquillo, pimentón picantito y patata cocida. Comenzamos muy bien, sobre el pulpo la sal semigorda y ese aceite de oliva virgen que le da tanto sabor, una ensalada muy recomendable sin lugar a dudas.

        Seguimos con Vol-au-vent de mollejas y setas. Van sobre una salsa hecha con licor 43, nata, queso y champiñones, exquisita. Dentro del vol-au-vent piñones, tallos de ajo, mollejas y setas. En las setas predominaban los níscalos, un plato buenísimo las mollejas perfectas, tienen que ir a probarlo, quizá para nosotros el hojaldre estaba un poco grasiento, pero no desmerece para nada.
  


        Como plato fuerte elegimos un pescado y una carne; bacalao sobre tomate confitado, crema de queso y crujiente, y lechazo de Castilla con ensalada. Miro el bacalao y me llega un olor genial, va con unos piñones, y napado con queso crujiente, y el tomate me van a permitir que use una expresión de la calle, pero es lo que primero se me vino a la mente al probarlo, y es que estaba de vicio, sólo que el bacalao, para mi, se les queda un pelín seco. El lechazo venía en plato refractario y bueno estaba pensando en como sabe y como está para contárselo, buscando las palabras apropiadas y me di cuenta de que es fácil demostrarles lo que sentía, porque todo se reduce a un sentimiento, y es: que estaba disfrutando.

        Los postres fueron: bombones caseros y rocas. Las rocas son chocolate con nueces, enfriado en cámara, luego presentado con nata y chocolate caliente, muy ricas la verdad, y los bombones pues tal cual apetecibles y con la misma presentación que las rocas.

        El vino estaba muy bien de temperatura, como debe ser. Tenía un color picota no muy cubierto, bien de glicérico, con ribetes azulados, notamos en nariz el roble y fruta del bosque, con un paso de boca fácil, quizá un poco falto de cuerpo, fue una buena recomendación.

        Da gusto cuando te sientes tan bien atendido, en su momento justo sin molestar, atento, pasando desapercibido, y sobre todo y que nunca se olvide, consiguiendo hacer equipo y siendo la continuación de la labor de la cocina, como debe de ser sin restar protagonismo, pero sin ser menos importante.

        Tomamos café y chupito de nuestra tierra y la factura ascendió a 92,98 euros para dos personas, muy bien en la media de los locales de nuestra región.

        Sólo, y a título meramente personal, les haría un apunte y es que cambiaran las cartas, la imagen es muy importante, la tienen expuesta en la parte exterior de la casa, y al verla, para nada te haces una idea de la buena cocina y el gran servicio que tienen dentro. Sin lugar a dudas volveremos y estamos seguros de que contamos con un local que nos dará más días para hacer del comer un placer.
CARACTERÍSTICAS
CAPACIDAD Restaurante (CARTA) : 13

CAPACIDAD SNACK-BAR (MENÚ) : 8

NÚMERO DE MESAS : 21

CAPACIDAD SALONES PRIVADOS : 120

PRECIO MEDIO CARTA : 25 €

PRECIO MENÚ DEL DÍA : 9.50 € - 10.50 €

MENÚ DEGUSTACIÓN : 27 €

ABIERTO TODO EL AÑO

COMUNIONES - BODAS - BAUTIZOS
DIRIGIDO POR MARISA Y EDUARDO

DIRECCIÓN :
PUEBLA VIEJA - Rua Mayor, 18
Tlfo:942 611 489 Móvil: 686 735 049
39770 LAREDO (Cantabria)
www.mesonlaabadia.com
info@mesonlaabadia.com
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